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sábado, 15 de abril de 2017

Suelo pélvico; incontinencia urinaria: kegel ejercicios

El suelo de la pelvis (periné) es el conjunto de músculos que sostiene los órganos de la parte baja del abdomen: genitales, vejiga de la orina y recto. Si se debilitan los músculos de la pelvis, se favorecen los escapes de orina, las infecciones de orina de repetición, los prolapsos, la alteración de las relaciones sexuales (tomado de Hojas de información para pacientes camfic 2012), así como la aparición de otros trastornos del suelo pélvico.

¿Por qué se debilita?

El abdomen es como una caja cerrada de paredes blandas, si el suelo está débil y se aprieta por los lados (como al hacer fuerza o ejercicios abdominales, toser o reír), se empuja hacia abajo, debilitando aún más los músculos del suelo de la pelvis.
Las causas son: Embarazos y partos; insuficiente recuperación después del parto. Estreñimiento. Obesidad. Operaciones quirúrgicas. Fajas o ropa apretada. Menopausia. Envejecimiento. Deportes con saltos (aeróbic, footing, baloncesto, etc.). Cargar pesos. Toser mucho. Retener la orina.

¿Cómo se recupera?

Siempre es posible fortalecer estos músculos, aunque sea usted muy mayor. Primero hay que evitarlas causas, en lo que se pueda.
Los ejercicios de estos músculos son muy importantes (ejercicios de Kegel).
También hay otros tratamientos: los conos vaginales (como unos tampones de plástico de peso progresivo que llevará en la vagina dos veces al día unos 15 minutos mientras anda o está de pie en casa) y las terapias de estimulación eléctrica que aplican terapeutas especializados.

Suelo pélvico e incontinencia urinaria

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (PFMT [pelvic floor muscle training]) tiene un importante lugar en el tratamiento de la Incontinencia Urinaria, con un porcentaje de éxito del 56-75%, y que debe ser ofrecido como primer tratamiento para mujeres con incontinencia urinaria. El mecanismo de actuación de este entrenamiento es la hipertrofia de las fibras musculares, mejorando la conciencia cortical del músculo, la fuerza del tejido conectivo y aumentando la efectividad de reclutamiento de las motoneuronas.

Ejercicios de kegel:

Es más eficaz bajo supervisión del fisioterapeuta, no hay diferencias en realizarlo individualmente o en grupo, no hay consenso en cuanto a si previene la incontinencia urinaria realizándolo durante el embarazo, aunque sí tras el parto, siendo importante en todo caso mantenerlos en el tiempo e incluirlos en nuestra rutina diaria, en caso de que tu médico o enfermera de familia, matrona y/o entrenador personal sea conocedor de estas técnicas pueden iniciarte en su realización.
 Es importante saber de que músculos hablamos, la postura en su realización, el control de la respiración, que NO debemos hacer (músculos gluteos, adductores, rectos del abdomen...). Debes saber NO son la solución para todas las mujeres NI para todas las disfunciones, los Kegels son una indicación cuando es necesario trabajar resistencia o fuerza, cuando hay que desarrollar otras cualidades se utilizan otros recursos. Si no los haces correctamente, si tienes "inversión de la orden perineal" (al realizar la contracción el suelo pélvico desciende el lugar de ir hacia dentro), o si tras realizarlos tienes molestias, es mejor que NO los practiques. Realizarlos al mismo tiempo que haces pipí tampoco es recomendable. Al inicio de la práctica, para identificar esta musculatura puedes utilizar la técnica de "retener el pipi". Sin embargo, no hagas que detener el flujo de la orina se convierta en tu rutina de ejercicios de Kegel. Realizar los ejercicios de Kegel mientras orinas puede tener el efecto contrario y debilitar los músculos.
Antes de iniciar los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico tenemos que relajar el resto de la barriga y el diafragma con ejercicios respiratorios suaves. Al realizar una contracción has de notar tanto el cierre de las aberturas o esfínteres del suelo pélvico como el desplazamiento de la parte central de la musculatura (entre vagina y ano) hacia dentro. Visualiza cómo aguantas un gas, cómo aguantas el pipí, y cómo atrapas y llevas un tampax "hasta la altura del ombligo". Puedes usar un espejo para ver qué está pasando, ya que la sensación de contracción de suelo pélvico es muy sutil, muy distinta a contraer un cuádriceps, acostúmbrate a sentir su movimiento (en el hombre ver aquí).
No dejes de respirar al realizar los ejercicios. Puede ayudarte poner las manos en los lados de las costillas y notar como éstas se abren al coger aire.
No realices contracción de otros músculos como glúteos, muslos, abdomen por encima del ombligo... ni hombros, ni pestañas. Puede que notes tensión en el abdomen sobre el pubis y bajo el ombligo, esto es perfecto, significa que tus abdominales profundos están funcionando junto con el suelo pélvico. 
Para comenzar, estar más concentrada, y evitar el efecto de la gravedad, los puedes hacer tumbada comodamente con las piernas flexionadas sobre cojines para que no hagan fuerza las piernas. Cuando estés más fuerte puedes realizarlos sentada, apoyando bien los isquiones y asegurándote estar recta y muy alta, como si llevaras un cántaro en la cabeza, así facilitaremos la coactivación con la musculatura profunda abdominal. Al hacerlos de pie mantén la sensación de crecer. Cierre y suba la vulva, sin tensar el abdomen o las nalgas, ni retener el aire. No se preocupe, aprenderá a hacerlo muy pronto. 
Puede hacer ejercicios:
  • Lentos: Contraer contando hasta 5 y relajar contando hasta 10 cada vez. Se repite esta secuencia 10 veces por sesión (mañana, tarde y noche), aumentando el tiempo progresivamente según tus capacidades (ejemplo: video tutorial).
  • Rápidos: La diferencia está en que la secuencia es más breve (contraer y relajar un segundo). Asegúrate de haber relajado completamente antes de iniciar la siguiente, e incluye periodos de descanso entre las series del doble del tiempo que hayas trabajado.
Con el tiempo, aumente el número de contracciones por sesión. Adquiera el hábito de hacer los ejercicios en momentos repetidos que a usted le vayan bien (en la sobremesa, cuando viaja en transporte público, si va en coche y usted no conduce, o en los semáforos, o cuando lee, ve la televisión o contesta al teléfono, ante el ordenador, cada vez que toca agua, etc.). Nadie notará lo que está haciendo y en pocas semanas usted se encontrará mucho mejor. Cuando haga esfuerzos, o coja pesos, salte, tosa, se suene o estornude, es importante contraer antes estos músculos.
Lo ideal es consultar con un fisioterapeuta que realice una valoración e indique qué tratamiento curativo o preventivo es necesario en cada caso considerando toda la esfera abdomino-pelviana. Y si los Kegels son recomendables, que verifique se hacen correctamente o que enseñe a realizarlos.
Recuerda que lo mejor es prevenir. Y si se ha manifestado algún problema, cuanto antes tomes consciencia y te cuides, más fácil será recuperarte.

Otros tratamientos:
Como podras ver en otros Blogs el tratamiento de fisioterapia del suelo pélvico y abdomen es relativamente nuevo y comprende una gran variedad de técnicas que pueden adaptarse a tus necesidades, pero que suponen como siempre una adecuada supervisión y planificación de trabajo y entrenamiento (ver blog AnaEscudero).
  • Entrenamiento y tonificación muscular, control motor del suelo pélvico y abdomen, reeducación postural (Kegels, técnicas de Bernadette de Gasquet, Pilates de base terapéutico -pelvic core-, Gimnasia Abdominal Hipopresiva de Marcel Caufriez...).
  • Biofeedback (electromiográfico y manométrico).
  • Terapia manual miofascial (puntos gatillo, trabajo de cicatríz, elastificación, masaje perineal, trabajo visceral...). Concepto POLD.
  • Electroterapia (analgésica, propioceptiva, apoyo al trabajo muscular, neuromodulación tibial posterior).
  • Diatermia (Indiba)
  • Terapia neurosensorial (Posturoterapia neurosensorial aplicada al periné)
  • Balones rectales.
  • Estiramientos.
  • Uso de recursos complementarios (bolas chinas, Epi-No, Eros Ctd, dispositivos antiincontinencia...).
  • Educación sanitaria. (Reeducación vesical, defecatoria...)
Más información en:
  1. Hojas información Pacientes camfic 2012:  Suelo pelvico (pdf).
  2. Información Pacientes MedlinePlus: Entrenamiento de los músculos del piso pélvico (PFMT [pelvic floor muscle training]).
  3. Información para pacientes en FisterraSalud: Ejercicios para la incontinencia urinaria de la mujer, Ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico.
  4.  Ver ejercicios rehabilitación del suelo pélvico: Hoja 1; Hoja 2; Hoja 3; Hoja 4.
  5.  Hay muchas páginas en Facebook dedicadas al suelo pelvico: Fisiopelvis; RehabilitaciónSueloPelvico; FisioterapiaSueloPelvico; FiSinergia; ElSuelPelvico;... pero la mayoría de elllas te redirigen a sus servicios de atención con solicitud de cita.
  6. La Gimnasia Abdominal Hipopresiva además de ser un excelente método para recuperar el tono del abdomen también nos ayuda a recuperar el suelo pélvico, mejorar la vascularización, descongestionar la pelvis y corregir nuestra postura: 
En Sexperimentando: 
En Tena leidi:

sábado, 23 de enero de 2016

Piedras en el riñón, cólico nefrítico.

 
¿Qué es la litiasis renal, piedras en el riñón o cálculos renales?
Es un problema de salud frecuente, hasta el 4,6 % de los españoles lo padecen. Los cálculos renales se forman dentro del riñón a partir de las sustancias que están en la orina. Pueden quedarse en el riñón o desprenderse y bajar por los conductos por donde va la orina (conductos urinarios). Si el tamaño de la piedra o cálculo es muy pequeño, puede eliminarse con la orina sin causar síntomas, pero si el tamaño es suficiente queda atrapada en estos conductos (uréteres, en la vejiga, o en la uretra). (información pacientes fisterra 2015).
La forma más frecuente de expresarse la enfermedad es el cólico al riñón (nefrítico): aparece cuando un cálculo se desprende o se rompe y queda atrapado en las vías urinarias. Al impedir el flujo de orina desde el riñón a la vejiga, aumenta la presión dentro de estos conductos urinarios, lo que activa las terminaciones nerviosas y provoca dolor. Los cálculos renales suelen ser de calcio, y con menor frecuencia de magnesio, de ácido úrico o de cistina, en dependencia de las enfermedades o causas a los que se asocian (fisterra 2015).
¿Que factores pueden influir en que tenga cálculos en el riñón?

En la mayoría de cálculos no hay una causa clara ni enfermedad, no obstante, se han descrito los factores predisponentes y ante antecedentes familiares se triplica el riesgo de padecerlas.
  • Los meses cálidos, favorecen la aparición de cálculos y los sujetos que trabajan en ambientes calurosos tienen mayor riesgo de desarrollarlos.
  • También los pacientes con oficios que no permiten una hidratación frecuente o facilidades para el uso del váter, como profesores o taxistas, tienen mayor susceptibilidad.
  • Factores dietéticos:
    • Beber poco: Una baja ingesta hídrica que hace que eliminemos menos de 1 litro de orina al día diario aumenta el riesgo.
    • El aumento de la ingesta de proteínas animales (dietas hiperproteicas, o culturistas que toman suplementos) incrementa el riesgo de litiasis.
    • Dietas ricas en sal (alimentos procesados).
  • Múltiples fármacos favorecen la formación de litiasis: diuréticos de asa, antiácidos, corticoides, teofilinas, aspirina, vitamina D, la quimioterapia (litiasis úricas)... y otros favorecen la formación de cálculos de origen medicamentoso. 
  • La obesidad, el sobrepeso y en especial la obesidad abdominal  están asociados al riesgo de litiasis, sobre todo en mujeres.
  • También hay multiples enfermedades que se asocian a un mayor riesgo de litiasis renal: La diabetes mellitus (DM), la hipertensión arterial (HTA) y el síndrome metabólico, la hipercalcemia por cualquier causa, el hipertiroidismo, la gota, enfermedades malabsortivas, enfermedades renales, enfermedades genéticas, las infecciones recurrentes del tracto urinario...
Tratamiento en el cólico renal: dolor agudo
  • Hidratación: se debe evitar una excesiva sobrehidratación durante la fase aguda del cólico, que provocaría una aumento de los síntomas, la reducción de la ingesta hídrica en las primeras horas disminuye el riesgo de náuseas y vómitos.
  • Calor local: la aplicación de calor local en el cólico es una medida efectiva para aliviar el dolor y las náuseas, y útil como tratamiento complementario.
  • Antinflamatorios no esteroideos (AINE): son el tratamiento de elección. En su administración en el momento del cólico (habitualmente por vía intramuscular por su asociación con nauseas y vómitos), y posteriormente pautados durante 3-5 días.
Prevención de recurrencias: evitar que repitan
En función de los resultados del estudio que tu médico realice, pueden realizarse recomendaciones dietéticas o tratamiento. No obstante, solo existe evidencia respecto a:
  • Incremento de la ingesta hídrica: Beba más agua, hasta 2,5 litros de agua al día, ya que agua ayuda a eliminar las sustancias que facilitan la formación de los cálculos. Esto reduce el riesgo de recurrencia y prolonga el tiempo entre episodios de dolor.
  • Descenso en la ingesta de refrescos: los pacientes que consumen una alta cantidad de ácido fosfórico (vía refrescos) deberían disminuir su consumo sin modificar una ingesta adecuada de líquidos.
  • Mantenga una ingesta de calcio regular. Se ha observado una relación directa entre el aumento de calcio en la dieta y la disminución de recidivas.
  • Una dieta pobre en proteínas animales reduce el riesgo de recurrencias.
  • Siga las recomendaciones de dieta que le de su médico. En dependencia del tipo de piedra puede indicársele la ingesta restringida de algunos tipos de alimentos. Por ejemplo, si es de ácido úrico, puede estar recomendada reducción de la ingesta de carne, en especial de carnes rojas, de caza y vísceras. En los pacientes con cálculos renales de oxalato cálcico puede ser necesario reducir la ingesta de sal, y de alimentos ricos en oxalatos, como la remolacha, el nabo, las espinacas, las endivias, las acelgas, el té o el cacao.
  • En algunos casos pueden recetarse medicamentos para prevenir, o evitar, que se formen piedras de calcio y de ácido úrico.
Más información en:
Asociaciones

jueves, 20 de diciembre de 2012

Chequeo de la próstata: PSA



Hace unos años se empezó a usar el PSA (Antígeno Prostático Específico) para hacer el diagnóstico precoz del cáncer de próstata, porque se pensaba que así se podrían salvar vidas. Con los conocimientos médicos actuales existen dudas respecto la recomendación de hacerse el PSA. Hoy en día no conocemos los beneficios de esta prueba pero sabemos que puede perjudicarle en algunos casos. Con la información de este post y esta hoja informativa  que te recomendamos leer pausadamente, puedes conocer más sobre esta prueba, así como los beneficios y riesgos de hacer la prueba para que tomes la decisión que creas más adecuada (hoja informativa elaborada por camfic). 
Qué es el PSA:
El PSA es una sustancia de la próstata que se puede medir con un simple análisis de sangre. Cuando se encuentra un PSA alto puede indicar que la próstata es más grande de lo normal, que está inflamada o infectada, y también que puede haber un cáncer. Un PSA alto no siempre significa que haya un cáncer. Junto con el PSA debe realizarse también un tacto rectal.

Qué inconvenientes tiene hacerse el PSA
El PSA no es una prueba exacta. Cuando un PSA sale alto, hay que hacer otra prueba (biopsia de próstata) para confirmar si hay un cáncer. Habrá hombres en los que se encuentre un PSA alto que no tendrán cáncer de próstata. Otros hombres con PSA normal tendrán en realidad un cáncer que no será diagnosticado. Si la biopsia confirma un cáncer, y no está avanzado, podrá ofrecerse un tratamiento con cirugía o radioterapia para intentar curarlo. Los efectos beneficiosos de estos tratamientos no se conocen bien. Los tratamientos tienen con frecuencia efectos secundarios importantes.
Cuando se diagnostica un cáncer, no podemos saber si será uno de los que se desarrollará o no. El PSA puede identificar cánceres que nunca habrían dado problemas. A estas personas se les hará un tratamiento que no les aportará ningún beneficio.

Con la información que disponemos en la actualidad (fecha diciembre de 2012, FMC)
Los profesionales de atención primaria jugamos un papel importante en los cribados de la población de riesgo medio, a través de la captación oportunista o poblacional. En el caso que nos ocupa, y con la evidencia disponible y a la espera de los resultados definitivos de los ensayos clínicos en marcha, en pacientes asintomáticos entre 50 y 75 años no se debería aplicar de forma activa el PSA como prueba de cribado. En el caso que tú como paciente lo solicites, tu médico de familia y comunitaria  o tu enfermera debe informarte  sobre sus beneficios y riesgos, respondiendo a tus preguntas y resolver tus dudas en relación a la decisión de realizarte o no esta prueba, así como la utilidad de realizar un tacto rectal y la cumplimentación de la escala internacional de síntomas prostáticos (IPSS).
En mayores de 75 años no se aconseja la realización del PSA como prueba de cribado.

Más información de interés:

jueves, 2 de febrero de 2012

Infección Urinaria en la mujer



La cistitis o infección de orina simple es una infección bacteriana de la vejiga o las vías urinarias inferiore, que aparece como consecuencia del paso de microbios de la zona anal, donde están habitualmente, a la vía urinaria, donde normalmente no hay (hoja de información para pacientes camfic).
En las mujeres, la distancia a recorrer por los microbios es más corta que en los hombres y, por tanto, es más frecuente que esto suceda. El 50% de las mujeres sufre una cistitis a lo largo de su vida. Algunas presentan más de un episodio. 
La cistitis habitualmente da síntomas molestos y de inicio súbito: "quemazón" o "escozor" al orinar, peso en el bajo vientre, necesidad de orinar a me- nudo pero con poca cantidad de orina. La cistitis puede provocar sangre en la orina pero eso no implica que sea grave.
Junto al tratamiento antibiótico, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir algunas infecciones urinarias (ver información sobre infección de las vías urinarias en el adulto).

BAÑO E HIGIENE
  • Escoja toallas sanitarias en lugar de tampones, los cuales algunos médicos creen que aumentan la probabilidad de infecciones. Cambie la toalla cada vez que use el baño.
  • No se practique duchas vaginales ni utilice aerosoles o talcos de higiene femenina. Como regla general, no utilice ningún producto que contenga perfumes en el área genital.
  • Tome duchas en lugar de baños en la tina. Evite los aceites de baño.
  • Mantenga su área genital limpia. Limpie sus áreas genitales y anales antes y después de la actividad sexual.
  • Orine antes y después de la actividad sexual.
  • Limpie de adelante hacia atrás después de usar el baño.
ROPA
  • Evite los pantalones apretados.
  • Use pantimedias y ropa interior de algodón y cámbielas al menos una vez al día.
DIETA
  • Tome bastante líquido (2 a 4 cuartos de galón cada día).
  • Tome jugo de arándano o utilice tabletas de arándano, pero NO si tiene antecedentes personales o familiares de cálculos renales.
  • NO tome líquidos que irriten la vejiga, como el alcohol y la cafeína.
  • Orinar inmediatamente después de tener relaciones sexuales puede ayudar a eliminar cualquier bacteria que puede haber ingresado durante la cópula. Si usted no orina durante un período largo de tiempo, las bacterias tienen tiempo para multiplicarse. La micción frecuente puede reducir el riesgo de cistitis en aquellas personas que son propensas a las infecciones urinarias.

Las recomendaciones de tratamiento así como la necesitad de realizar un cultivo de orina en la mujer con cistitis, depende de varios factores que deberíamos tener en cuenta.   

martes, 8 de noviembre de 2011

Insuficiencia Renal Cronica


Los riñones producen orina, filtran sustancias del torrente sanguíneo y son importantes para mantener la química sanguínea. El daño permanente a los riñones se denomina Enfermedad Renal Crónica. Entre las condiciones médicas comunes que la pueden pueden provocar, se encuentran la diabetes, la hipertensión (presión arterial alta), las enfermedades renales hereditarias, las enfermedades del tejido renal en sí mismo y la obstrucción crónica de la vejiga. Algunos medicamentos pueden provocar efectos adversos que dañan los riñones. Los riñones también pueden presentar daños permanentes a causa de una enfermedad severa, como insuficiencia cardíaca o septicemia. La enfermedad renal crónica puede avanzar hasta causar la pérdida  completa de la función renal (ver guía práctica de la salud semFyC).
Ver más... factores de riesgo, medidas de control y tratamiento.