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martes, 15 de agosto de 2017

Hiperhidrosis: sudoración excesiva.

HIPER= MUCHO; HIDROS= AGUA.
Es una afección por la cual una persona suda demasiado y de manera impredecible. Las personas con hiperhidrosis pueden sudar incluso cuando la temperatura es fresca o cuando están en reposo. Afecta a casi el 3% de la población, y en un 65% existen antecedentes familiares. Aunque catalogado como un trastorno “benigno” y poco relevante, lo cierto es que afecta a la calidad de quien lo sufre, pudiendo llegar a desarrollar fobia social en algunos casos.
Las personas con hiperhidrosis parecen tener glándulas sudoríparas hiperactivas. La sudoración incontrolable puede llevar a una molestia significativa, tanto física como emocional. La hiperhidrosis se clasifica en dos tipos:

1. Localizada – focal:
  • Primaria. Es el tipo más frecuente, tiende a afectar ambos lados del cuerpo y se produce en los pies, las manos, las axilas, la cabeza y la cara. A veces, afecta áreas más grandes del cuerpo. Su causa es desconocida. Suele aparecer en edad infantil, con un empeoramiento progresivo en la pubertad, para luego disminuir en edades más avanzadas. Afecta a ambos sexos y tiene una distribución universal. Esta hiperhidrosis focal primaria, podría estar relacionada con la respuesta a una sobreestimulación de las glándulas sudoríparas ecrinas, en respuesta a diversos estímulos desproporcionados que elevan el nivel basal de la secreción del sudor. Aunque muchas veces está inducida por estrés emocional, la mayoría de las hiperhidrosis se producen de forma espontánea. El umbral de sudoración suele estar disminuido, de manera que actividades cotidianas son suficientes para que el paciente sude.
  • Neurológica. Secundaria a neuropatías, lesión medular.
  • Hiperhidrosisfacial gustatoria (síndrome de Frey).

2. Generalizada-Sistémica. Se observa en muchas circunstancias: embarazo, obesidad, menopausia, ansiedad, hipertiroidismo, consumo de alcohol o de opiáceos, cafeína. determinados medicamentos, como aspirina, algunos medicamentos para la presión arterial y antidepresivos, otros fármacos, infecciones, y también en muchas enfermedades, como tumores etc.

El principal problema es que muchas veces los médicos no le damos importancias y los pacientes pueden pensar que no hay solución, cuando el hecho es que la hiperhidrosis primaria es un problema que puede tratarse y debemos hacerles caso. Una historia clínica minuciosa y un examen físico, que permitan diferenciar de entrada si estamos ante una hiperhidrosis primaria focal o un trastorno generalizado. La historia clínica es mucho más importante en este segundo caso (para lo que se solicitaran pruebas analíticas de sangre y orina, así como la valoración de los signos visibles de sudoración, su cuantificación subjetiva u objetiva específica del sudor). También debemos evaluar el impacto que tiene en la calidad de vida del paciente.

Entre los criterios diagnósticos de la hiperhidrosis focal idiopática (2007), se encuentran los siguientes: Aumento de la sudoración focal apreciable, de al menos 6 meses de duración, sin causa aparente y que presente dos o más de las siguientes características:
  • Sudación bilateral y simétricas.
  • Con frecuencia de uno o más episodios por semana.
  • Afecta a tus actividades de la vida diaria.
  • Se inicio antes de los 25 años.
  • En tu familia hay antecedentes de Sudoración excesiva.
  • Cese de la sudación durante el sueño (no sudas por las noches).

Una forma para poder cuantificar subjetivamente tu sudoración excesiva –hiperhidrosis- y valorar la respuesta al tratamiento es utilizar las escalas como la Hyperhidrosis Disease Severity Scale (HDSS), u otras:
  1. Mi sudoración es poco apreciable y nunca interfiere en las actividades diarias: VALOR 1.
  2. Mi sudoración es tolerable pero a veces interfiere en las actividades de la vida diaria: VALOR 2.
  3. Mi sudoración es apenas tolerable y frecuentemente interfiere en las actividades diarias: VALOR 3.
  4. Mi sudoración es intolerable y siempre influye en las actividades diarias: VALOR 4.

Consulte con su médico de familia SI:
  • Parece que suda mucho más que lo normal. Prolongada, excesiva e inexplicable.
  • Su sudoración no tiene una causa, por ejemplo, hacer ejercicio o estar en un clima caluroso.
  • Acompañada de fiebre, pérdida de peso, dolor torácico, dificultad para respirar o latidos cardíacos rápidos y fuertes.
  • Está bajando de peso involuntariamente.
  • La mayoría de las veces, su sudoración se produce o empeora por la noche,durante el sueño.

Recomendaciones para quienes padecen hiperhidrosis
Una serie de factores pueden ayudarlo a manejar la hiperhidrosis día a día.
  • Dúchese una o dos veces al día. Si el sudor tiene olor desagradable utilice en la ducha un jabón líquido con clorhexidina y después aplíquese un compuesto de clohidróxido de aluminio. Asegúrese de secarse por completo. Las bacterias y otros gérmenes crecen en áreas húmedas. Para el olor pruebe a bañarse diariamente con jabón antibacteriano. Esto ayudará a eliminar las bacterias y otros gérmenes que se juntan en la piel, que pueden ser los que provocan olor cuando suda. Las cremas y lociones antibacterianas tópicas (clindamicina, eritromicina) se pueden utilizar para disminuir el olor.
  • Use calcetines y zapatos porosos, con buena transpiración. Asegúrese de dejar que sus zapatos se sequen por completo antes de usarlos nuevamente. No utilice el mismo par de zapatos dos días seguidos.
  • Use calcetines de algodón o calcetines que eliminen la humedad de la piel. Si es necesario, cambie sus calcetines a lo largo del día.
  • Utilice ropa de algodón, transpirable, y evite los tejidos sintéticos El algodón y otras fibras naturales pueden ayudarlo a sentirse más fresco y le dan la sensación de que la piel puede respirar. Sin embargo, cuando hace ejercicio, las telas especiales diseñadas para eliminar la humedad de la piel podrían ser más cómodas. Los protectores de la ropa, que son almohadillas que puede colocarse debajo de los brazos, pueden ser de utilidad y ayudarlo a sentirse más seguro de que el sudor no pasará a su camisa o blusa. Algunas personas consideran que tener a la mano una camisa o un par de calcetines adicionales las ayuda a sentirse más seguras de estar en público. Tomar esta medida le da la opción de cambiarse, si su ropa se humedece y usted se siente incómodo. Manténgase al día con el lavado de ropa. Asegúrese de lavar y secar bien la ropa antes de usarla nuevamente.
  • Aféitese el vello axilar. Pruebe rasurarse las áreas molestas, por ejemplo, debajo de los brazos.
  • Evite la ingesta de café, alcohol y especies picantes. Si determinados alimentos o bebidas parecen empeorarle la sudoración, evítelos. Estos podrían incluir la cafeína, los alimentos condimentados y el alcohol.
  • Evite aquellas situaciones que en usted produzcan mayor sudoración.
  • Las técnicas de relajación podrían ser útiles (como yoga y meditación), en especial, si el estrés desencadena la sudoración. Incluso si el estrés no desencadena directamente la sudoración, esta puede provocar estrés por sí sola, de modo que las técnicas de relajación pueden ser útiles.

Tratamiento:
El tratamiento dependiendo del tipo, localización y gravedad y/o será indicado por tu médicos de familia y/o este te derivará al servicio de dermatología para su tratamiento específico y valoración completa. En primer lugar están los antitranspirantes y fármacos de acción sistémica (anticolinérgicos; antiadrenérgicos; betabloqueantes; antidepresivos), así como en los casos de hiperhidrosis secundaria.
  • Antitranspirantes: Son agentes que actúan por bloqueo de los conductos excretores de las glándulas o como astringentes. Estos productos pueden causar irritación de la piel, y las grandes dosis pueden estropear la ropa. Se incluyen las sales metálicas: las más empleadas son el cloruro de aluminio, el clorhidrato de aluminio, el clorhidrato de circonio aluminio y el sulfato de aluminio. Para hiperhidrosis leves los antitranspirantes comercializados en forma de pomadas y roll-on con hipoclorito de aluminio pueden ser suficientes (suelen tener concentraciones del 1-2%). En caso de que la hiperhidrosis sea más severa su médico le puede indicar otras concentraciones de cloruro alumínico hexahidratado para aplicar por las noches, con la piel limpia y seca. Una vez aplicado se cubre con una fina película de polietileno (plástico) y se retira por la mañana, a las 7 u 8 horas, limpiando la zona. Se puede tratar con una aplicación cada 2 ó 3 días o bien durante siete noches seguidas y a los 7-21 días, una vez que reaparezca la sudoración, repetir la pauta. Uno de los mayores inconvenientes de utilizar sales metálicas es su corta duración de acción. Siendo su principal efecto secundario es la irritación de la piel. En este caso se puede utilizar bicarbonato sódico para neutralizar el efecto del ácido clorhídrico y una pomada con esteroides tópicos para reducir la irritación. Si el cloruro alumínico con oclusión causa irritación, se debe emplear sin ella. Esta solución no debe aplicarse sobre piel inflamada, rota, húmeda o recientemente afeitada. Este preparado es inflamable y corrosivo debemos tener la precaución de no tocar con él joyas, ropas ni lacados. Se ha observado que con el tiempo se atrofian las glándulas y la frecuencia de las aplicaciones se hace menor. Otras opciones son las soluciones astringentes: una solución de metenamina en agua también puede ser eficaz.
  • Medicinas: Ciertas medicinas pueden prevenir la estimulación de las glándulas sudoríparas. Estas se recetan para ciertos tipos de hiperhidrosis como la sudoración excesiva en el rostro. Las medicinas tienen efectos secundarios y no son adecuadas para todas las personas por lo que es preferible que sea su médico quien se las indique.
  • Iontoforesis: Aplica una pequeña cantidad de electricidad para cerrar las glándulas sudoríparas. Es efectivo para la sudoración de las manos y de los pies, estos se meten en agua y luego se pasa una corriente eléctrica suave a través de esta. La electricidad se incrementa gradualmente hasta que el paciente sienta una ligera sensación de hormigueo. La terapia dura aproximadamente de 10 a 20 minutos y son necesarias varias sesiones. Aunque los efectos secundarios son poco frecuentes, incluyen agrietamiento de la piel y ampollas. 
  • La toxina botulínica tipo A (Botox) se usa para el tratamiento de la sudoración intensa en las axilas. La toxina botulínica se inyecta en la axila para bloquear temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Los efectos secundarios incluyen dolor en el lugar de la inyección y síntomas parecidos a la gripe. El Botox utilizado para el sudor en las palmas de las manos puede causar debilidad leve pero temporal y dolor intenso.
  • Tratamiento quirúrgico: se debe utilizar en casos extremos y siempre que las medidas conservadoras hayan fracasado previamente. Además de los riesgos de la cirugía, la complicación más frecuente es la sudoración compensatoria (sudor excesivo en otras partes del cuerpo; suele localizarse en la región dorsal baja, glúteos, ingle y muslos). Como es lógico su indicación depende del control por su dermatologo y cirujano torácico (Simpatectomía torácica endoscópica: Cirugía de axila: Ssimpaticolisis percutánea por radiofrecuencia;...).

Mas información en
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miércoles, 15 de marzo de 2017

Aftas orales; llagas en la boca.



Las aftas son lesiones benignas de la boca que aparecen como una úlcera dolorosa blanca o amarilla, a veces rodeada de un área de color rojo. Suelen presentarse en el interior de los carrillos y labios, bajo la lengua, en el paladar blando y las encías. Un afta no es lo mismo que herpes labial (calenturas).
Se presenta a cualquier edad, pero sobre todo entre los 10 y 40 años, y más en las mujeres. En algunas familias es más frecuente pero no son contagiosas. Pueden aparecer tras manipulaciones dentales, limpieza dental intensa o al morderse la lengua o el carrillo. Aunque generalmente no se conoce la causa, se pueden desencadenar por:

Antes de que aparezca el dolor puede notar una sensación de ardor u hormigueo local. El dolor disminuye en 7 o 10 días y pueden pasar de 1 a 3 semanas para que las aftas sanen por completo. Las úlceras más grandes pueden tardar más tiempo en sanar. Algunas veces, un brote grave de aftas puede estar acompañado de síntomas inespecíficos de enfermedad, como fiebre. Las úlceras mayores de 1 cm pueden tardar en curar hasta 3-4 semanas. Algunas personas las presentan con frecuencia a temporadas.

¿Qué puede hacer?
Por lo general, no es necesario un tratamiento, pues en la mayoría de los casos las aftas desaparecen por sí solas.
  • Evite los alimentos calientes o muy condimentados.
  • Evite en la medida que pueda los traumatismos locales y el estrés.
  • Evitar ciertos alimentos capaces de desencadenar o prolongar el cuadro, como ciertos frutos secos (nueces, cacahuetes), chocolate, alimentos ácidos (cítricos, tomates, fresas), comidas saladas, ciertas especias (pimienta, chile, curry) y bebidas alcohólicas o carbonatadas. 
  • Mantenga una correcta higiene de la boca, dientes y encías con un cepillado correcto y el uso diario del hilo dental.
  • Haga enjuagues bucales de agua con sal o con clorhexidina sin alcohol después de lavarse los dientes. Evitar aquellos productos de higiene oral que contengan lauril sulfato sódico.
  • La aplicación de solución de agua oxigenada rebajada a la mitad con agua sobre la úlcera alivia el dolor. una mezcla de una parte de peróxido de hidrógeno y una parte de agua. Utilice un hisopo de algodón para aplicar la mezcla directamente sobre el afta.
  • No olvide las revisiones anuales con su dentista.



Los enjuagues bucales suaves de venta libre o el agua con sal pueden ayudar. Asimismo, existen medicamentos de venta libre que alivian el área del dolor, los cuales se aplican directamente en el área ulcerada de la boca. Algunas veces se utilizan medicamentos antinflamatorios potentes llamados corticoesteroides. 
¿Cuándo consultar a su médico de familia?
  • Si la úlcera es mayor de 1 cm.
  • Si no le deja comer.
  • Si dura más de 2 semanas.
  • Si los síntomas de las aftas dolorosas persisten o empeoran.
  • Si reaparecen más de tres veces por año.
  • Si tiene fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupciones en la piel.
IDEAS CLAVE:
  • Una úlcera en la boca que permanece durante más de 10 días debe ser examinada por un médico o un dentista.
  • Las llagas en la boca aisladas en personas que no presenta otros síntomas o factores de riesgo para una enfermedad sistémica generalmente están producidas por una infección vírica o por una estomatitis aftosa recurrente.
  • La presencia de síntomas fuera de la boca, de una erupción o de ambas cosas sugieren la necesidad de buscar un diagnóstico de forma más rápida.

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Ver situaciones especiales

miércoles, 15 de febrero de 2017

Cuidados de los pies, diabetes: calzado


En personas con diabetes es fundamental cuidar mucho los pies para evitar complicaciones. Los pacientes diabéticos tienen peor circulación en los pies y notan menos el frío, el calor, dolor o la presión. Pueden tener una herida y darse cuenta. Para evitar la aparición de lesiones en los pies TAMBIEN es fundamental un buen control metabólico, evitar tabaco y alcohol, evitar el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo,...
¿Cómo deben lavarse?  
  • Tiene que lavarse los pies cada día, con agua tibia (37º) y jabón neutro, sin rascar y menos de 5 minutos para no ablandar la piel. Séquese con una toalla suave, sin fregar y secando entre los dedos. La toalla debe ser de color claro para poder ver si se mancha por alguna herida que no ha visto. Después póngase una crema hidratante en los talones y en la planta, nunca entre los dedos. No utilice talco en polvo para no secarlos demasiado. Revise cada día los pies, sobre todo entre los dedos, con buena luz y, si hace falta, con espejos o lupas.
¿Cómo cortas las uñas?
  • Se han de cortar rectas, con tijeras de punta redonda y con lima de cartón para no hacerse daño. Pida ayuda a un familiar o vaya a un profesional si hi té dificultades.
¿Cómo calzar los pies?
  • Utilice calcetines de algodón, lana o hilo que no aprieten. Los tejidos claros nos ayudarán a detectar heridas. Evite pasar frío y también el calor directo (estufas, bolsas de agua caliente, secadores de pelo,...), que pueden producir quemaduras. 
  • No camine descalzo. En la playa y en la piscina utilice zapatos de goma. 
  • Compre los zapatos a última hora de la tarde, que es cuando tenemos los pies más hinchados. Deben ser de materiales transpirables y blandos, como la piel. Con cordones o velcro, sin costuras por dentro y que no aprieten. Evite utilizar sandalias y zapatos abiertos. Cambie a menudo de zapatos para evitar presiones en el mismo lugar. La adaptación al zapato nuevo debe ser lenta, para evitar heridas por fricción.  
  • Revise el interior del zapato antes de calzarse , para detectar cualquier cosa (piedrecitas, arena,...) que le pueda doler.
Revisión de los pies: 
  • Higiene: es necesario lavarse los pies diariamente, con agua templada (ni muy caliente, que no supere los 37 grados, ni muy fría), durante 5 min. Antes de introducir los pies en el agua se aconseja comprobar la temperatura del agua con un termómetro de baño o con el codo, ya que es frecuente que en los pies se pueda haber perdido la sensibilidad y no se perciba la temperatura real del agua. 
  • Secar bien los pies después del lavado con una toalla suave y sin frotar, con especial cuidado en los espacios interdigitales. Para ello se puede usar un secador con aire frio (se puede utilizar polvos de talco no medicinal con oxido de cinc sobre las zonas donde se acumula la humedad). Si la piel está muy seca se puede aplicar una crema hidratante en la planta, el dorso y el talón, pero no en los espacios interdigitales (crema de urea al 15% o con lanolina). 
  • Inspección diaria: se realizará observando el dorso, la planta y los espacios interdigitales con un espejo. Buscar: lesiones entre los dedos, cambios de color, hinchazón, ampollas, callos, durezas, cambios en la cantidad de vello en las piernas, parestesias, inflamación, quemaduras, ulceraciones. Si tiene duricias, callos y/o hiperqueratosis, evitar la «autocirugía de cuarto de baño». Se recomienda acudir al podólogo. Si aparece alguna de las lesiones anteriores, lavarla con agua y jabón, aplicar antiséptico incoloro y cubrir con gasas; tras ello, se acudirá́ al podólogo o centro sanitario de referencia identificándose como diabético. 
  • Uñas: deben cortarse con cuidado usando tijeras de borde romo, aunque es preferible limarlas, nunca más allá́ del limite de los dedos (1-2 mm) y sus bordes han de quedar rectos, se puede utilizar lima de cartón. Las uñas gruesas o que se rompen con facilidad deben ser cortadas por un podólogo. 
  • No se deben de utilizar pomadas, alcohol o desinfectantes para las heridas de los pies, ya que pueden irritar la piel o cambiar la coloración de la piel y de la herida, dificultando su seguimiento médico. Las heridas deben lavarse con agua y jabón, siguiendo las recomendaciones del médico. 
  • Los pies no deben de colocarse cerca del fuego, estufas o fuentes de calor. No utilizar almohadillas eléctricas o botellas de agua caliente para calentarse los pies. 
  • Evitar andar descalzo. Los pacientes con neuropatía diabética, nunca deberían caminar descalzos, porque si se pinchan tienen un riesgo mayor de provocar una herida en el pie.
  • Pacientes con úlceras en los pies, no deberían llevar zapatos hasta que la ulcera este completamente cerrada. 
  • Utilizar crema de protección solar también en los pies si se está expuesto al sol.
¿Cómo elegir el calzado? Conjuntamente con las normas de higiene, deben de mantenerse unos buenos hábitos de selección y uso del calzado:
  • El calzado debe de utilizarse siempre con calcetines. 
  • No utilizar sandalias, chanclas o zapatos que dejan los pies al descubierto. 
  • Los zapatos deben ser amplios, confortables y bien acojinados, blandos y flexibles y de cuero porque transpira mejor el pie (se recomiendan zapatos deportivos con suela de goma), y con poco tacón (2-3 cm en varones y hasta 4 cm en mujeres), que no ajuste ni provoque rozaduras o lesiones en los pies. La puntera debe permitir el movimiento de los dedos. La suela debe ser antideslizante y no demasiado gruesa.. Si la persona con diabetes tiene la zona del empeine muy ancha, debería de llevar un zapato con esa parte a ser posible flexible. 
  • Los zapatos se aconseja sean de piel, sin costuras internas, flexibles, ligeros, transpirables y con el suelo que no resbale. 
  • Se aconseja comprar el calzado al final del día, cuando los pies están más hinchados, así́ el zapato que en ese momento es cómodo, se garantiza que lo será́ a lo largo de todo el día. Todos los zapatos deberán de ser probados de pie porque el pies aumenta de tamaño cuando esta sosteniendo peso. Los zapatos deberían ser una 1/2 talla mayor siempre para que no le apriete, ni le provoque rozaduras ni ampollas. Cuando una persona con neuropatía sensitiva quiere comprar calzado es conveniente que les ayuden a la hora de comprar el calzado nuevo, debido a que estas personas con neuropatía tienen tendencia a comprar el calzado pequeño para "sentirlo".  Los zapatos nuevos deben de ser puestos poco a poco hasta acomodarlos al pie. (ejemplo cada día 1h a 4 h ), deberían ser siempre inspeccionados los pies después para comprobar que no haya habido irritación, rozadura o cualquier otro problema.  
  • La compra de zapatos ortopédicos debe de realizarse bajo criterio y prescripción médica. Los zapatos prescritos por el médico no son para siempre. Las plantillas del zapato deberían ser cambiadas con frecuencia no menos de 3 veces al año, dependiendo la persona. Los zapatos deberían ser cambiados una vez al año, lo ideal sería que el paciente tuvieran varios pares de zapatos y los alternará por la mañana uno y por la tarde el otro, si es posible. 
  • Los zapatos deben de mantenerse adecuadamente, reparándolos y asegurando el buen estado de las suelas. 
  • Se debe de revisar el interior del calzado antes de ponérselo, para evitar que haya algún elemento (piedra, gravilla, botón, alguna pieza del zapato...) que pueda lesionar el pie.
    Es aconsejable tener más de un par de zapatos para cambiarlos cada día y alternarlos, así́ se garantiza una buena ventilación de los zapatos y se evita la presión siempre en las mismas zonas del pie.
    Calcetines: utilizar siempre, incluso con sandalias o zapatillas. Los calcetines y medias deben de ser de tejidos naturales (lino, algodón, lana) de tamaño adecuado y sin costuras, remiendos o dobleces. Cambiarlos cada día. No se deben de utilizar medias o calcetines sintéticos, con elásticos o gomas. No deben de quedar ni prietos ni flojos en la pierna y el pie. Se deben de cambiar diariamente los calcetines o medias, y si los pies sudan mucho o se ha hecho mucho ejercicio más de una vez al día.
    El zapato debería ser aceptado por el paciente y por el médico. Es decir más importante la comodidad, y el bienestar del pie a la estética del zapato, es muy difícil encontrar los dos requisitos en un mismo calzado, pero lo que nos debe de hacer el zapato es proteger y no agredir.
¡Muy importante!
  • Situación vacunal: Todos los pacientes diabéticos tienen que estar vacunados correctamente frente al tétanos. 
  • Hable con su equipo asistencial (médico enfermera) de los pies: Es fundamental que el paciente diabético vaya a revisarse los pies por el equipo sanitario periódicamente, cumpliendo sus indicaciones y vigilando las heridas y lesiones de los pies. 
  • La actividad física: Camine diariamente al menos 30 min. Ir aumentando gradualmente la distancia recorrida, con calzado adecuado. Ejercicio recomendado: nadar, montar en bicicleta... 
  • Practique ejercicios de habilidad con los pies: descalzo, sin calcetines y sentado cómodamente en una silla, coloque una hoja de periódico bajo sus pies e intente partirla a la mitad usando solamente los pies. Una vez conseguido, repita la operación con cada uno de los trozos obtenidos 2 ve ces más. Por último, intente formar con todos los trozos una pelotilla de papel, recordando que solamente puede utilizar los pies para ello, y una vez que lo haya hecho, cójala con ambos pies y tírela lo más lejos posible.
El calzado terapéutico y el material ortopédico pueden reducir la incidencia de úlceras en pacientes de riesgo, con úlceras previas o con deformidades importantes del pie (pie plano; juanetes; dedo en martillo y otras).
Por último, indicar que los pacientes diabéticos no son los únicos en necesitar este tipo de calzado, también las personas que padecen hipertensión, insuficiencia venosa y arterial, obesidad y tabaquismo pueden presentar síntomas en los que requieran de este tipo de zapatos especiales.
MAS INFORMACION EN:
1. Guía para la salud semFyC: Cuidados de los pies.
2. Hojas informativas para pacientes camfic: Como cuidar los pies.
3. Consejos para pacientes fisterra: cuidado del pie diabético.
4. Guía para el pie diabético: Características del calzado para diabéticos.
5. Vídeo en el blog de Rosa: Cuidados de los pies.
6. 3clics - Atención primaria basada en la evidencia (MBE): Pie diabético.
7. ¿Cómo seleccionar el calzado?: Recomendaciones para personas con Diabetes.
8. Forumclinic: Cuidados del pie.

viernes, 24 de junio de 2016

Protección Solar: Protege tu Piel

Durante el verano, es cuando más actividades desarrollamos al aire libre pero también es la época en la que los rayos del sol son más perjudiciales, ya que inciden en la Tierra de forma más perpendicular. Nuestra piel es en esta época muy vulnerable a la exposición solar, por lo que una adecuada protección es fundamental para evitar daños sobre la salud, sobre todo porque los efectos negativos de la exposición prolongada al sol son acumulativos.
Algunas de estas consecuencias son quemaduras, insolaciones, afecciones oculares, alteraciones del sistema inmunitario o el envejecimiento cutáneo prematuro. El aumento del cáncer de piel (carcinoma y melanoma maligno) en los últimos años es un claro indicativo de los peligros que comportan estas radiaciones cuando no se toman las debidas medidas de precaución. No obstante, la mayoría de los efectos adversos de la exposición al sol son evitables siguiendo unos sencillos consejos que recomiendan el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y las organizaciones especializadas, documento en pdf:
  1. Evite exponerse al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas), así como exposiciones prolongadas o siestas.
  2. Disminuya las partes del cuerpo expuestas directamente al sol. Las prendas ligeras, las camisas de punto tupido y los pantalones largos bloquearán la mayor parte de la radiación solar. Las prendas más cómodas en los climas calurosos son las camisas de algodón de colores claros. La ropa debe ser cómoda y no demasiado ceñida.
  3. Se recomienda cubrir la cabeza con sombreros o gorras.
  4. El sol puede dañar también los ojos, por lo que es recomendable utilizar gafas de sol homologadas que filtren, al menos, el 90% de la radiación ultravioleta(UV).
  5. Utilice productos de protección solar con un factor elevado y adecuados a su edad, tipo de piel y zona del cuerpo. Estos protectores deberán aplicarse, en cantidades generosas, 30 minutos antes de exponerse al sol y renovarse cada dos horas y después de cada baño. Recuerde que ni siquiera los productos de protección solar muy eficaces y que protegen frente a ambas radiaciones, UVB y UVA, pueden garantizar una protección total frente a los riesgos que la radiación ultravioleta entraña para la salud. La única forma de evitar completamente los daños del sol es evitar la exposición y, cuando esto no se haga, tomar las medidas de protección adecuadas descritas para intentar disminuir el riesgo.
  6. Sea cuidadoso en exposiciones sobre y en el agua, ya que la radiación puede penetrar hasta un metro en el agua clara.
  7. Proteja especialmente a los niños, ya que son muy sensibles a sobre exposiciones al sol en esta época del año. Se debe evitar también que menores de 3 años estén expuestos al sol. Se deben utilizar cremas de factor solar elevado (se aconsejan factores de protección solar mayores de 40).
  8. Si toma medicación, compruebe que ésta no aumenta la sensibilidad cutánea a la radiación ultravioleta.
  9. No olvide que el riesgo de quemaduras solares se incrementa con la altura (cada 300 metros, aumenta un 4% el poder de las radiaciones ultravioletas) por lo que en la montaña se deben seguir los mismos consejos para protegerse del sol.
La consigna es clara: en verano hay que protegerse del sol. El mensaje parece que ha calado hondo en la sociedad. Cada vez hay más gente que utiliza creama solar. Con el verano ya en marcha y las vacaciones a la vuelta de la esquina, toca despejar las pequeñas dudas que tengas sobre la protección solar y descubrir cómo utilizar el protector solar, que no debemos olvidar que después de EVITAR la EXPOSICIóN SOLAR es el principal arma en la lucha contra el cáncer de piel.  Los siguientes 17 puntos te servirán para que este año no cometas los errores del pasado y te enfrentes al sol con más precaución. Tomado de huffingtonpost.es 
1. No compres menos de 30 ni te obsesiones con usar más de 50: "Si hablamos de prevención del cáncer de piel, el factor mínimo que debemos usar es 30. Por debajo el efecto protector es muy bajo y por encima de 30 estamos claramente protegidos". En lo referente al factor máximo, debemos tener en cuenta que las cremas con factor superior a 50 no presentan apenas diferencias entre sí. "Hoy en día existe una directiva europea que dice que los fotoprotectores si tienen un índice mayor de 50 no deben promocionarlo. Deben poner 50+ porque la diferencia entre un 70 y un 100 es mínima.

2. La pantalla total no existe: Ninguna crema va a hacer ese efecto, aunque hay algunas que reducen mucho la radiación: "Aún así con un 50 o un 100 puedesllegar a quemarte". "Siempre te entra una cantidad mínima de sol que va sumando, va sumando y si te pasas de tiempo al final te quemas", añade. Por eso, en caso de querer cuidar una cicatriz para que no te quede marca, es mejor cubrirla que confiar en la pantalla total.

3. Fíjate que proteja de los ultravioleta B y también de los A: El factor SPF (15,30,50,50+) que reflejan todos las cremas solares se refiere a la protección contra los rayos ultravioleta B, que fueron los primeros que se supo que podían producir cáncer piel. "Posteriormente se ha visto que los ultravioleta A también son capaces de de producir cáncer de piel por lo que poco a poco se han ido incorporando filtros contra esos rayos". Así cada vez que compramos una crema no sólo debemos fijarnos en el índice SPF, hay que comprobar que proteja de los UVA, aunque en este caso el índice no es tan importante porque "hoy día la tecnología no permite ser tan finos como para saber qué porcentaje de rayos ultravioleta A se filtran".

4. No hace falta ir a la farmacia: Puedes comprar tu crema solar en una farmacia, pero también en una parafarmacia, una gran superficie comercial o en una droguería. Lo importante es comprarla y usarla. "Lo que tienen las cremas de farmacia es que tienen menos productos químicos, son fórmulas más sencillas que producen menos alergias". Desde la AEDV recomiendan fijarnos que el envase aparezca el sello CE, que significa que el protector ha pasado los controles de la Unión Europea.

5. Cuidado con usar la del verano anterior: Igual que los alimentos, las cremas tienen fecha de caducidad. Si no la respetamos y seguimos usándola más tiempo del que marca el anunciante, ésta puede perder propiedades y dejar de ser eficaz. Los protectores solares suelen tener una vida útil de 12 meses —un bote destapado con un número seguido de una M mayúscula indica los meses que puede estar abierto— por lo que no es muy recomendable reutilizar la del año anterior. "Si la abriste el principio del verano y no la terminaste es mejor que uses una nueva. Otra cosa sería que la hayas abierto al final de temporada, entonces sí que podrías seguir usándola".

6. Póntela en casa:Hay que echarse la crema entre 20 minutos y media hora antes de la exposición y renovarla nada más llegar a la playa o piscina. Hacerlo con anterioridad es la forma de garantizarnos que la crema se mezclará correctamente y de forma uniforme con nuestra capa cutánea. Además en casa podemos echarnos crema sin el bañador y así asegurarnos de que ninguna parte del cuerpo queda sin cubrir. Además los bañadores tienden a ser muy finos y podemos llegar a quemarnos si nos exponemos durante demasiado tiempo.

7. Sé generoso: Lo que dicen todas las casas comerciales y estudios es que para llegar a la máxima protección debes poner 2 miligramos por cada centímetro cuadrado de piel. Lo que para un adulto medio (ni muy alto ni muy bajo) supondría 30 mililitros, un vaso de chupito o una pelota de golf. En cuestión de cremas solares, hay que ser generoso.

8. Renúevala cada dos horas (como mínimo): Por mucho que hayas seguido las recomendaciones previas, te hayas puesto la crema en casa y la hayas renovado al llegar a la playa o piscina, no puedes olvidarte de la crema. "Hay estudios que señalan que en dos horas casi el 80 por ciento de la capacidad de barrera se ha perdido". Las cremas espesas deberíamos renovarlas cada dos horas pero las que son más livianas y ligeras o las que se presentan en spray deberíamos hacerlo con más frecuencia ya que se evaporan con más rapidez. Ésa sería la norma general pero hay algunas excepciones. Porque no es lo mismo tomar el sol en primera línea de playa a 40 grados a hacerlo en un día nublado cuando los termómetros no llegan a 30. Tampoco es igual que toque renovar a las ocho de la tarde que a las seis, mientras que en el primer caso ya no sería necesario en el segundo es imprescindible. A esa hora el sol es más débil y la temperatura es más baja por lo que tendemos a evaporar menos.

9. Créete lo del water proof: Sí, es verdad. Las cremas resistentes al agua existen pero si queremos garantizar su eficacia es mejor renovarlas después de bañarnos. Especialmente cuando son muy líquidas porque el agua las disuelve con facilidad. Las más resistentes son las espesas, esas que cuesta tanto extender y al salir del agua reaparecen en forma de manchas blancas.

10. La crema de cuerpo también vale para la cara: Que exista una crema específica para el cuerpo y otra para la cara tiene una explicación pero no significa que no puedas protegerte el rostro con la crema que te echas en las piernas. Si hay una crema específica para la cara se debe a su composición. Al tener más glándulas sebáceas suele tolerar peor las cremas más grasas, pero no hay un motivo de salud que diga que haya que proteger la cara de una forma y el cuerpo de otra. La única diferencia radicaría en que la cara está siempre expuesta a la luz solar, tanto en verano como en invierno, por lo que deberíamos llevarla protegida todo el año. La luz ultravioleta no sólo produce cáncer, también produce envejecimiento precoz y la forma de evitarlo es mantenerla protegida durante todo el año.

11. Usando protector también te pones moreno: Quizás lo hagas más lentamente pero eso no significa que no vayas a cambiar de tono de piel. El moreno será más gradual y también más seguro. Utilizando una protección adecuada —entre SPF30 y SPF 50— no nos quemaremos. Ni siquiera si llegamos a la playa con la piel traslúcida.

12. El aftersun sólo hidrata: El aftersun es solo eso, "una crema para resolver el déficit de hidratación que tenemos después de exponernos al sol pero que no evita las consecuencias de habernos quemado". Esto no quiere decir que debamos de dejar de usarlo pero sí que no tiene ningún efecto protector.

13. No te olvides del empeine, la planta del pie y el cuero cabelludo: Cuando se trata de protegernos del sol, hay zonas del cuerpo que se nos olvidan. En ese grupo está el empeine pero también las plantas de los pie. Aunque la piel de éstas, igual que pasa en las palmas de las manos, es más gruesa y filtra más por tener más cantidad de capas, no podemos olvidarnos de ellas. Cuando tengamos pensando echarnos una buena siesta tirados al sol, es recomendable protegerlas. Al no tener melanina no se ponen morena, pero se pueden llegar a quemar". El cuero cabelludo es el otro gran olvidado. Tiene una protección natural que es el pelo, pero en las personas rubias, de pelo fino o con calvicie hace falta añadir un extra. El especialista aconseja recurrir a sombreros o gorros que eviten los rayos, pero si nos cuesta usarlos siempre podemos recurrir sprays protectores.

14. También hay que protegerse en ciudad: La mayoría asociamos las cremas solares a los días de vacaciones y las jornadas de playa y piscina. Pero tan importante es usarla al lado del mar como ponérsela cuando sales a dar un paseo por la ciudad. Especialmente cuando ese paseo se produce a una hora de mucho sol y en una zona sin sombras. Si el paseo va a ser de 10 minutos y eres moreno no hace falta echarse crema, pero si eres muy blanco y esos 10 minutos van a ser al sol o van a prolongarse, es mejor que protejan. No debemos subestimar el sol de ciudad ya que la cantidad de radiación recibida depende de la distancia que hay desde el punto de exposición al Ecuador. Así el Sol de Madrid sería igual que el de Valencia: La diferencia es que en ciudad no llevas bikini y vas más cubierto pero el sol (y los daños que puede causar) es exactamente igual.

15. Evita el sol de 12 a 16: Aquí da igual que lleves o no protector. Los dermatólogos son claros en este punto. Entre las 12 de la mañana y las cuatro de la tarde es cuando más cantidad de radiación recibimos por lo que debemos evitar la exposición solar. Es el primer punto de su decálogo para cuidar la piel en verano de la AEDV.

16. Un aceite del 30 protege más que una crema SPF 15: Suena contradictorio pero cada vez hay más aceites bronceadores con alto índice de protección y lo curioso es que resultan más recomendables que algunas cremas solares. Si compras una marca de confianza y la renuevas con frecuencia —cada menos de dos horas— es mejor usar aceite que una crema de baja protección. Tienes que tener en cuenta que al ser un aceite no se llega a mezclar con la capa de la piel por lo que queda suspendido encima y se evapora antes".

17. Y nunca le pongas crema a bebés de menos de seis meses: Esto se traduce en que no debes llevarlos a la playa. La piel a esa edad es todavía inmadura y las cremas no son adecuadas para su piel. Ni siquiera los protectores pediátricos, cuya única diferencia respecto a los de los adultos es que tienen menos componentes químicos. A partir de esa edad no debemos escatimar en protección: los riesgos de desarrollar un melanoma en el futuro se multiplican en las personas que han sufrido quemaduras cuando tenían menos de 18 años.

Consejos para pacientes:
No os perdáis los consejos de:
Ver otras recomendaciones para el periodo estival del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.