sábado, 24 de junio de 2017

Cefalea tensional


Cefalea tensional: Hay varios tipos de dolor de cabeza. El más frecuente se llama «cefalea tensional». Es un dolor difícil de explicar, como una opresión a ambos lados de la cabeza y a veces en la nuca y el cuello, parecido a tener una venda apretada alrededor de la cabeza. Suele empeorar a medida que transcurre el día. El comienzo del dolor es, generalmente, lento y gradual, y suele ser de intensidad ligera o mediana.
  • El dolor en otras zonas de la cabeza y del cuello puede desencadenar estas cefaleas. 
  • El dolor de cabeza puede ocurrir solo algunos días o muchos días al mes.
  • Los analgésicos pueden ayudar, así como la relajación y una control adecuado del estrés.

Muchas personas padecen, en algún momento, cefaleas de tipo tensional. La causa de las cefaleas tensionales no se conoce bien, pero podría tener relación con un umbral del dolor más bajo de lo normal. Aunque es posible que guarde relación con el estrés, esta relación no se ha explicado con claridad y tampoco sirve para explicar los síntomas por completo. Otros problemas pueden contribuir o desencadenar las cefaleas. Por ejemplo, los trastornos del sueño, un problema en la articulación de la mandíbula (trastorno de la articulación temporomandibular), el dolor cervical y la vista cansada desencadenan a veces una cefalea de tipo tensional.
Acostumbra a asociarse al cansancio, a la falta de sueño, a situaciones de ansiedad o estrés y al exceso de trabajo. Para diagnosticar este tipo de dolor de cabeza, no es necesario hacer análisis, ni radiografías.
¿Qué puede hacer? Procure evitar aquellas situaciones que le pueden producir este tipo de dolor de cabeza. Las siguientes cosas pueden ayudarle:
  • Póngase algo fresco en la frente o la nuca.
  • Dése un baño caliente.
  • Descanse y duerma lo suficiente.
  • Tómese con calma las situaciones estresantes.
  • Acostúmbrese a hacer ejercicio (andar, nadar, ir en bicicleta): de 30 a 40 minutos, de 4 a 6 veces por semana.

Si no mejora, puede tomar medicamentos calmantes como ácido acetilsalicílico (500 mg), paracetamol (500 mg) o ibuprofeno (400 mg). Si el dolor no mejora, puede repetir estas dosis cada 6 u 8 horas. Al elegir uno de estos remedios piense bien si puede tomarlos: léase los prospectos y tenga en cuenta sus alergias, los efectos secundarios y si puede tomarlos junto con otros medicamentos que esté utilizando.
No abuse de la medicación: tomar varias dosis de calmantes diariamente y de forma continuada favorece que persista el dolor de cabeza

¿Cuándo consultar a su médico de familia?
  • Cuando su dolor de cabeza no mejore a pesar de evitar las causas que se lo producen. 
  • Si necesita tomar los medicamentos con más frecuencia. 
  • Si observa un aumento progresivo en la intensidad del dolor, o si éste se inicia con cambios de postura o ejercicio físico.
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jueves, 1 de junio de 2017

Migraña, Jaqueca


Migraña y Jaqueca son dos términos sinónimos para designar el mismo problema, cuyo cuadro clínico se caracteriza por episodios, más o menos frecuentes, de dolor de cabeza (generalmente de un solo lado). El dolor suele ser pulsátil (como un latido), que duran entre 4 y 72 horas y que, en general, es de intensidad fuerte o muy fuerte, puede producir náuseas y vómitos, y es repetitivo. La luz y los ruidos suelen empeorarla.
Pueden desencadenarla cosas tan corrientes como los cambios en el horario de dormir, la falta o el exceso de sueño, el cansancio, la menstruación, los cambios atmosféricos, la ansiedad o el estrés, determinados alimentos (quesos fermentados, yogur, fiambres, salchichas, chocolate o platos muy condimentados), bebidas alcohólicas (vino) o medicamentos (anticonceptivos).
En algunas personas, antes del dolor, aparecen síntomas, llamados aura, que avisan de que llega el dolor de cabeza: 
  • Manchas negras, líneas en zigzag o luces que parpadean en los ojos.
  • Pérdida de visión de un ojo.
  • Hormigueos.
  • Debilidad en algún brazo.
No se conoce bien cuál es la causa de la migraña, aunque muchas veces puede ser hereditaria. Afecta más a mujeres y a gente joven. Los niños también pueden padecerla.
El inicio de la migraña suele ser antes de los 30 años y supone que has de tener que vivir con ella durante gran parte de tu vida. Esto indica que, en la actualidad, no hay tratamiento para curar dicha dolencia, aunque sí se dispone de un conjunto de fármacos que pueden controlarla satisfactoriamente y que resuelven las crisis de dolor.
Para diagnosticar este tipo de dolor de cabeza, no es necesario hacer análisis ni radiografías.
Información relevante en la migraña
  1. La migraña es una condición crónica, incurable.
  2. Los episodios de dolor de la migraña son todos ellos controlables con tratamiento específico, si se sigue un patrón de administración correcto.
  3. Esta enfermedad suele remitir (y no se presentan episodios ulteriores o muy raramente) en la post-menopausia o a partir de los 45-50 años.
  4. Es fundamental identificar que alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes en cada persona para poder evitarlos.
  5. No hay datos suficientes para hacer recomendaciones dietéticas específicas y sólo son de aplicación aquellas restricciones alimenticias que el enfermo estime oportunas.
  6. Hay que evitar cambios en el patrón de sueño.
  7. Es conveniente seguir un ritmo de vida ordenado y relajado.
  8. Es indicación para consultar con el médico cualquier variación en la presentación de los episodios o cambios en el tipo de dolor.
¿Qué puede hacer? Para prevenirlo, procure detectar si alguna de las causas mencionadas anteriormente puede producirle migraña, y trate de evitarlas. 
  • Debe identificar qué alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes para poder evitarlos. 
  • Duerma con un horario regular. Evitando cambios en el patrón de sueño.
  • Acostúmbrese a hacer ejercicio: de 30 a 40 minutos, de 4 a 6 veces por semana (andar, nadar, ir en bicicleta).
  • Intente disminuir su estrés diario. Siguiendo un ritmo de vida metódico y relajado.
  • Consultando a su médico de familia ante variacións en la presentación de los episodios, aumento de la frecuencia e intensidad así como ante falta de respuesta a los tratamientos indicados. 
Cuando tenga la crisis de migraña, tome los medicamentos tal como su médico le haya indicado. Hágalo en cuanto note que le empieza el dolor de cabeza. También puede ayudarle descansar en una habitación tranquila, sin luz. No abuse de los medicamentos: podrían producirle aún más migraña o dolor de cabeza diario.
¿Cuándo consultar a su médico de familia?  
  • Cuando los medicamentos que tome no sean eficaces o tenga que usarlos muy a menudo, o si cambian las características del dolor.
  • Si el dolor de cabeza se acompaña de fiebre.
  • Después de una crisis de dolor que ha precisado atención urgente.
¿Cual es su tratamiento? Como se indicaba anteriormente, la migraña no tiene cura. Pero sí hay tratamiento para los episodios de dolor que la caracterizan y que podemos dividir en: A) Tratamiento sintomático; B) Tratamiento preventivo:
Seguir uno u otro tratamiento, o ambos, requiere de la consideración de muy diversas circunstancias y la decisión debe ser el resultado de un acuerdo entre el enfermo y el médico, tras analizar las características específicas de cada paciente.
En este sentido, resulta de utilidad informar al médico de una serie de aspectos de los episodios de dolor y su frecuencia, para un correcto tratamiento. Así, se debe recoger la siguiente información (para proporcionarle al médico) sobre los episodios de dolor: 
  • Frecuencia o número de episodios en el último mes. Intensidad del dolor e invalidez que genera cada episodio.
  • Hora de inicio de cada episodio.
  • Duración de cada episodio.
  • Síntomas o forma de presentación, en cada caso.
  • Fármacos (y dosis) que se han tomado para el control del dolor.
  • Resultado del tratamiento aplicado.
Tratamiento del episodio de dolor (o tratamiento sintomático)
Para este supuesto se dispone de los siguientes recursos farmacológicos que han de ser supervisado en su dosis pauta y duración por su médico de familia; TRATAMEINTO ESCALONADO:
  1. Analgésicos simples o calmantes (tipo acetilsalicílico o paracetamol). Se usan mucho, pese a ser poco eficaces para el control de los episodios de dolor. No es conveniente recurrir a este tipo de fármacos, en este caso, ya que aparte de la baja eficacia, resultan favorecedores de la conversión del episodio de migraña en otro tipo de dolor de cabeza (frecuentemente la denominada cefalea crónica diaria).
  2. Antiinflamatorios (tipo diclofenaco o naproxeno). Son útiles en los episodios de dolor no muy intenso. Pueden producir efectos secundarios molestos (sobre todo el área gastro-intestinal).
  3. Triptanes (tipo sumatriptan). Son los fármacos específicos para tratar los episodios de dolor de la migraña. Constituyen actualmente el tratamiento de elección para los episodios de dolor intenso o muy intenso.
Tratamiento de prevención de los episodios de dolor (tratamiento preventivo)
Se recomienda que cuando los episodios de dolor se repiten en número de 3 o más al mes, al tratamiento de control del dolor se le debe añadir una medicación de carácter preventivo que reduzca la frecuencia e intensidad de aparición de tales episodios.
Suelen ser eficaces en el control de la migraña. A modo de referencia, se considera que hacen una buena función cuando la frecuencia de episodios de dolor se ve disminuida más de un 50%.
Este tipo de medicación sólo debe usarse bajo indicación y control estricto por parte del médico.
Los fármacos preventivos deben usarse diariamente, en general en una toma única, tanto que exista cefalea como que no. Esta medicación no basa su eficacia en el mecanismo analgésico, por lo que sólo la administración continua demuestra tener eficacia en el control de la jaqueca. Simultáneamente, cuando aparece un episodio de dolor durante la toma del tratamiento preventivo, debe tomarse el tratamiento sintomático indicado por su médico.
Hay que tener en cuenta, sea cual sea el fármaco elegido, que su efecto no suele aparecer hasta que cumplir 3 semanas de tratamiento, por lo que no debe descartarse un fármaco por ineficaz hasta que se ha seguido durante un tiempo mínimo de un mes.
El hecho de que un fármaco no resulte eficaz, en dicho supuesto, no implica fracaso y cabe probar con otro distinto, de otro grupo farmacológico.
Por lo general, el tratamiento preventivo, se aplicará en ciclos, que se consideran (por término medio) de 3 meses, es decir, no se debe adoptar como un tratamiento crónico de uso a lo largo de la vida.
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sábado, 20 de mayo de 2017

Dolor de cabeza, cefalea


Un dolor de cabeza es un dolor en cualquier parte de la cabeza: cuero cabelludo, parte superior del cuello, cara o interior de la cabeza. El dolor de cabeza es uno de los motivos más frecuentes de visita al médico. Los dolores de cabeza interfieren con la capacidad de trabajar y de hacer las tareas diarias. Algunas personas sufren dolores de cabeza con frecuencia, mientras que otras casi nunca los padecen.
Conceptos clave
  • La mayoría de los dolores de cabeza no tienen una causa grave, sobre todo si comenzaron en una edad temprana, si no han cambiado con el tiempo y si los resultados de la exploración son normales.
  • Si están presentes signos de alarma (ver Signos de alarma), la persona debe acudir al médico. 
  • La mayoría de los dolores de cabeza no requieren pruebas. 
  • Los médicos suelen diagnosticar el tipo o la causa de dolor de cabeza basándose en los antecedentes médicos, los síntomas y los resultados de la exploración física. 
Causas Aunque las cefaleas son dolorosas y angustiantes, rara vez se deben a trastornos graves. Los dolores de cabeza se pueden dividir en dos tipos:
  • Dolores de cabeza primarios: no causados por otros trastornos. Son entre otros la migraña, la cefalea en racimos y la cefalea tensional
  • Dolores de cabeza secundarios: causados por otros trastornos. Pueden ser consecuencia de trastornos en el cerebro, los ojos, la nariz, la garganta, los senos, los dientes, las mandíbulas, los oídos o el cuello, o provocados por un trastorno generalizado (sistémico).
Causas frecuentes Las dos causas más comunes de dolor de cabeza son dolores primarios:
Causas menos frecuentes: Con menos frecuencia los dolores de cabeza se deben o a una cefalea primaria poco común llamada cefalea en racimos (ver Cefaleas en racimos), o bien a uno de los muchos trastornos de cefalea secundarios (ver Algunas causas y características de los dolores de cabeza).
Valoración:  Los médicos se centran en determinar si el dolor de cabeza tiene otra causa (es decir, si se trata de una cefalea secundaria). También comprueban síntomas que puedan sugerir que el dolor de cabeza esté causado por un trastorno grave. Si no se identifica ninguna causa, se centran en identificar qué tipo de cefalea primaria está presente.
Signos de alarma: En las personas con dolores de cabeza, ciertas características son motivo de preocupación:
  • Cambios en la sensibilidad o en la visión, debilidad repentina, pérdida de coordinación, convulsiones, dificultad para hablar o entender el lenguaje, o cambios en los niveles de consciencia como somnolencia o confusión (lo que sugiere un trastorno cerebral).
  • La fiebre y la rigidez en el cuello ocasionan un dolor insoportable desde la barbilla hasta el pecho.
  • Cefalea súbita y muy intensa (cefalea en trueno).
  • Sensibilidad en la sien (como cuando uno se peina) o dolor en la mandíbula al masticar.
  • Los ojos rojos y ver halos alrededor de las luces.
Cuándo acudir al médico: Las personas que presentan alguna señal de alerta deben ver a un médico inmediatamente. La presencia de una señal de alerta puede sugerir que los dolores de cabeza podrían ser debidos a un trastorno grave, como en los siguientes casos:
  • Un intenso dolor de cabeza con fiebre y rigidez de nuca.
  • Una cefalea brusca en forma de trueno, repentina sobre todo tras esfuerzo y/o en alguien que nunca a tenido cefaleas.
  • Sensibilidad en la sien, sobre todo en personas mayores que han perdido peso y tienen dolores musculares.
  • Los dolores de cabeza en las personas que tienen cáncer o un sistema inmunitario debilitado.
  • Enrojecimiento ocular y ver halos alrededor de las luces.
Las personas sin signos de alarma pero con otros síntomas requieren una rápida evaluación en pocos días, en una semana. Estos síntomas son:
  • Cefaleas que aumentan en frecuencia o intensidad.
  • Cefaleas que comienzan después de los 50 años de edad.
  • Empeoramiento de la visión.
  • Pérdida de peso.
Si una persona que no presentan ninguno de los síntomas o características anteriores empieza a tener dolores de cabeza que son diferentes de cualquiera de los que haya tenido anteriormente, o si sus dolores de cabeza habituales se vuelven inusualmente intensos, debe consultar con su médico.
Más información en la red:

sábado, 15 de abril de 2017

Suelo pélvico; incontinencia urinaria: kegel ejercicios

El suelo de la pelvis (periné) es el conjunto de músculos que sostiene los órganos de la parte baja del abdomen: genitales, vejiga de la orina y recto. Si se debilitan los músculos de la pelvis, se favorecen los escapes de orina, las infecciones de orina de repetición, los prolapsos, la alteración de las relaciones sexuales (tomado de Hojas de información para pacientes camfic 2012), así como la aparición de otros trastornos del suelo pélvico.

¿Por qué se debilita?

El abdomen es como una caja cerrada de paredes blandas, si el suelo está débil y se aprieta por los lados (como al hacer fuerza o ejercicios abdominales, toser o reír), se empuja hacia abajo, debilitando aún más los músculos del suelo de la pelvis.
Las causas son: Embarazos y partos; insuficiente recuperación después del parto. Estreñimiento. Obesidad. Operaciones quirúrgicas. Fajas o ropa apretada. Menopausia. Envejecimiento. Deportes con saltos (aeróbic, footing, baloncesto, etc.). Cargar pesos. Toser mucho. Retener la orina.

¿Cómo se recupera?

Siempre es posible fortalecer estos músculos, aunque sea usted muy mayor. Primero hay que evitarlas causas, en lo que se pueda.
Los ejercicios de estos músculos son muy importantes (ejercicios de Kegel).
También hay otros tratamientos: los conos vaginales (como unos tampones de plástico de peso progresivo que llevará en la vagina dos veces al día unos 15 minutos mientras anda o está de pie en casa) y las terapias de estimulación eléctrica que aplican terapeutas especializados.

Suelo pélvico e incontinencia urinaria

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (PFMT [pelvic floor muscle training]) tiene un importante lugar en el tratamiento de la Incontinencia Urinaria, con un porcentaje de éxito del 56-75%, y que debe ser ofrecido como primer tratamiento para mujeres con incontinencia urinaria. El mecanismo de actuación de este entrenamiento es la hipertrofia de las fibras musculares, mejorando la conciencia cortical del músculo, la fuerza del tejido conectivo y aumentando la efectividad de reclutamiento de las motoneuronas.

Ejercicios de kegel:

Es más eficaz bajo supervisión del fisioterapeuta, no hay diferencias en realizarlo individualmente o en grupo, no hay consenso en cuanto a si previene la incontinencia urinaria realizándolo durante el embarazo, aunque sí tras el parto, siendo importante en todo caso mantenerlos en el tiempo e incluirlos en nuestra rutina diaria, en caso de que tu médico o enfermera de familia, matrona y/o entrenador personal sea conocedor de estas técnicas pueden iniciarte en su realización.
 Es importante saber de que músculos hablamos, la postura en su realización, el control de la respiración, que NO debemos hacer (músculos gluteos, adductores, rectos del abdomen...). Debes saber NO son la solución para todas las mujeres NI para todas las disfunciones, los Kegels son una indicación cuando es necesario trabajar resistencia o fuerza, cuando hay que desarrollar otras cualidades se utilizan otros recursos. Si no los haces correctamente, si tienes "inversión de la orden perineal" (al realizar la contracción el suelo pélvico desciende el lugar de ir hacia dentro), o si tras realizarlos tienes molestias, es mejor que NO los practiques. Realizarlos al mismo tiempo que haces pipí tampoco es recomendable. Al inicio de la práctica, para identificar esta musculatura puedes utilizar la técnica de "retener el pipi". Sin embargo, no hagas que detener el flujo de la orina se convierta en tu rutina de ejercicios de Kegel. Realizar los ejercicios de Kegel mientras orinas puede tener el efecto contrario y debilitar los músculos.
Antes de iniciar los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico tenemos que relajar el resto de la barriga y el diafragma con ejercicios respiratorios suaves. Al realizar una contracción has de notar tanto el cierre de las aberturas o esfínteres del suelo pélvico como el desplazamiento de la parte central de la musculatura (entre vagina y ano) hacia dentro. Visualiza cómo aguantas un gas, cómo aguantas el pipí, y cómo atrapas y llevas un tampax "hasta la altura del ombligo". Puedes usar un espejo para ver qué está pasando, ya que la sensación de contracción de suelo pélvico es muy sutil, muy distinta a contraer un cuádriceps, acostúmbrate a sentir su movimiento (en el hombre ver aquí).
No dejes de respirar al realizar los ejercicios. Puede ayudarte poner las manos en los lados de las costillas y notar como éstas se abren al coger aire.
No realices contracción de otros músculos como glúteos, muslos, abdomen por encima del ombligo... ni hombros, ni pestañas. Puede que notes tensión en el abdomen sobre el pubis y bajo el ombligo, esto es perfecto, significa que tus abdominales profundos están funcionando junto con el suelo pélvico. 
Para comenzar, estar más concentrada, y evitar el efecto de la gravedad, los puedes hacer tumbada comodamente con las piernas flexionadas sobre cojines para que no hagan fuerza las piernas. Cuando estés más fuerte puedes realizarlos sentada, apoyando bien los isquiones y asegurándote estar recta y muy alta, como si llevaras un cántaro en la cabeza, así facilitaremos la coactivación con la musculatura profunda abdominal. Al hacerlos de pie mantén la sensación de crecer. Cierre y suba la vulva, sin tensar el abdomen o las nalgas, ni retener el aire. No se preocupe, aprenderá a hacerlo muy pronto. 
Puede hacer ejercicios:
  • Lentos: Contraer contando hasta 5 y relajar contando hasta 10 cada vez. Se repite esta secuencia 10 veces por sesión (mañana, tarde y noche), aumentando el tiempo progresivamente según tus capacidades (ejemplo: video tutorial).
  • Rápidos: La diferencia está en que la secuencia es más breve (contraer y relajar un segundo). Asegúrate de haber relajado completamente antes de iniciar la siguiente, e incluye periodos de descanso entre las series del doble del tiempo que hayas trabajado.
Con el tiempo, aumente el número de contracciones por sesión. Adquiera el hábito de hacer los ejercicios en momentos repetidos que a usted le vayan bien (en la sobremesa, cuando viaja en transporte público, si va en coche y usted no conduce, o en los semáforos, o cuando lee, ve la televisión o contesta al teléfono, ante el ordenador, cada vez que toca agua, etc.). Nadie notará lo que está haciendo y en pocas semanas usted se encontrará mucho mejor. Cuando haga esfuerzos, o coja pesos, salte, tosa, se suene o estornude, es importante contraer antes estos músculos.
Lo ideal es consultar con un fisioterapeuta que realice una valoración e indique qué tratamiento curativo o preventivo es necesario en cada caso considerando toda la esfera abdomino-pelviana. Y si los Kegels son recomendables, que verifique se hacen correctamente o que enseñe a realizarlos.
Recuerda que lo mejor es prevenir. Y si se ha manifestado algún problema, cuanto antes tomes consciencia y te cuides, más fácil será recuperarte.

Otros tratamientos:
Como podras ver en otros Blogs el tratamiento de fisioterapia del suelo pélvico y abdomen es relativamente nuevo y comprende una gran variedad de técnicas que pueden adaptarse a tus necesidades, pero que suponen como siempre una adecuada supervisión y planificación de trabajo y entrenamiento (ver blog AnaEscudero).
  • Entrenamiento y tonificación muscular, control motor del suelo pélvico y abdomen, reeducación postural (Kegels, técnicas de Bernadette de Gasquet, Pilates de base terapéutico -pelvic core-, Gimnasia Abdominal Hipopresiva de Marcel Caufriez...).
  • Biofeedback (electromiográfico y manométrico).
  • Terapia manual miofascial (puntos gatillo, trabajo de cicatríz, elastificación, masaje perineal, trabajo visceral...). Concepto POLD.
  • Electroterapia (analgésica, propioceptiva, apoyo al trabajo muscular, neuromodulación tibial posterior).
  • Diatermia (Indiba)
  • Terapia neurosensorial (Posturoterapia neurosensorial aplicada al periné)
  • Balones rectales.
  • Estiramientos.
  • Uso de recursos complementarios (bolas chinas, Epi-No, Eros Ctd, dispositivos antiincontinencia...).
  • Educación sanitaria. (Reeducación vesical, defecatoria...)
Más información en:
  1. Hojas información Pacientes camfic 2012:  Suelo pelvico (pdf).
  2. Información Pacientes MedlinePlus: Entrenamiento de los músculos del piso pélvico (PFMT [pelvic floor muscle training]).
  3. Información para pacientes en FisterraSalud: Ejercicios para la incontinencia urinaria de la mujer, Ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico.
  4.  Ver ejercicios rehabilitación del suelo pélvico: Hoja 1; Hoja 2; Hoja 3; Hoja 4.
  5.  Hay muchas páginas en Facebook dedicadas al suelo pelvico: Fisiopelvis; RehabilitaciónSueloPelvico; FisioterapiaSueloPelvico; FiSinergia; ElSuelPelvico;... pero la mayoría de elllas te redirigen a sus servicios de atención con solicitud de cita.
  6. La Gimnasia Abdominal Hipopresiva además de ser un excelente método para recuperar el tono del abdomen también nos ayuda a recuperar el suelo pélvico, mejorar la vascularización, descongestionar la pelvis y corregir nuestra postura: 
En Sexperimentando: 
En Tena leidi: