jueves, 20 de diciembre de 2012

Chequeo de la próstata: PSA



Hace unos años se empezó a usar el PSA (Antígeno Prostático Específico) para hacer el diagnóstico precoz del cáncer de próstata, porque se pensaba que así se podrían salvar vidas. Con los conocimientos médicos actuales existen dudas respecto la recomendación de hacerse el PSA. Hoy en día no conocemos los beneficios de esta prueba pero sabemos que puede perjudicarle en algunos casos. Con la información de este post y esta hoja informativa  que te recomendamos leer pausadamente, puedes conocer más sobre esta prueba, así como los beneficios y riesgos de hacer la prueba para que tomes la decisión que creas más adecuada (hoja informativa elaborada por camfic). 
Qué es el PSA:
El PSA es una sustancia de la próstata que se puede medir con un simple análisis de sangre. Cuando se encuentra un PSA alto puede indicar que la próstata es más grande de lo normal, que está inflamada o infectada, y también que puede haber un cáncer. Un PSA alto no siempre significa que haya un cáncer. Junto con el PSA debe realizarse también un tacto rectal.

Qué inconvenientes tiene hacerse el PSA
El PSA no es una prueba exacta. Cuando un PSA sale alto, hay que hacer otra prueba (biopsia de próstata) para confirmar si hay un cáncer. Habrá hombres en los que se encuentre un PSA alto que no tendrán cáncer de próstata. Otros hombres con PSA normal tendrán en realidad un cáncer que no será diagnosticado. Si la biopsia confirma un cáncer, y no está avanzado, podrá ofrecerse un tratamiento con cirugía o radioterapia para intentar curarlo. Los efectos beneficiosos de estos tratamientos no se conocen bien. Los tratamientos tienen con frecuencia efectos secundarios importantes.
Cuando se diagnostica un cáncer, no podemos saber si será uno de los que se desarrollará o no. El PSA puede identificar cánceres que nunca habrían dado problemas. A estas personas se les hará un tratamiento que no les aportará ningún beneficio.

Con la información que disponemos en la actualidad (fecha diciembre de 2012, FMC)
Los profesionales de atención primaria jugamos un papel importante en los cribados de la población de riesgo medio, a través de la captación oportunista o poblacional. En el caso que nos ocupa, y con la evidencia disponible y a la espera de los resultados definitivos de los ensayos clínicos en marcha, en pacientes asintomáticos entre 50 y 75 años no se debería aplicar de forma activa el PSA como prueba de cribado. En el caso que tú como paciente lo solicites, tu médico de familia y comunitaria  o tu enfermera debe informarte  sobre sus beneficios y riesgos, respondiendo a tus preguntas y resolver tus dudas en relación a la decisión de realizarte o no esta prueba, así como la utilidad de realizar un tacto rectal y la cumplimentación de la escala internacional de síntomas prostáticos (IPSS).
En mayores de 75 años no se aconseja la realización del PSA como prueba de cribado.

Más información de interés:

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