domingo, 13 de mayo de 2012

Herpes Genital



El herpes genital es una infección viral causada por el Virus Herpes Simple (VHS). La frecuencia de la infección varía de unos países a otros, pero hasta una de cada cinco personas se infecta por los virus herpes. Producen lesiones en los labios o boca y en los genitales.
La transmisión se produce por contacto directo con el virus, frecuentemente por transmisión sexual, aunque también puede transmitirse por las manos desde una lesión en la boca o labios a la zona genital. En el caso de afectar a una mujer durante el tercer trimestre de embarazo, puede transmitirse al feto durante el parto y producir el denominado herpes neonatal, que puede ser muy grave.

¿Qué síntomas produce?
La infección por el Virus del Herpes Simple produce úlceras en la zona genital, en las mujeres, suele presentarse en la vulva y la entrada de la vagina; en los hombres, las lesiones son más comunes en el glande, el prepucio y el cuerpo del pene. A veces las llagas pueden desarrollarse en los testículos. Menos comúnmente, tanto hombres como mujeres, pueden experimentar lesiones alrededor del ano, las nalgas y la parte superior de los muslos.
Suelen producir hormigueo, picazón, quemazón o dolor, seguido por la aparición de puntos rojos dolorosos, que en uno o dos días, forman ampollas llenas de líquido. Las ampollas se rompen, dejando úlceras dolorosas, que secan, producen una costra y curan en aproximadamente 10 días. Las mujeres, particularmente, experimentan a menudo dolor al orinar. En algunos casos, producen malestar general.
Hasta en la mitad de los casos suelen repetirse periódicamente.

¿Cómo se tratan?
El tratamiento antiviral oral acorta el tiempo de curación de las lesiones y la duración e intensidad de los síntomas, aunque no previene las recurrencias. Además, se aconsejan otras medidas para aliviar los síntomas:
  • Los baños de sal (una cucharadita en 600 ml de agua), para lavar el área genital, pueden calmar y secar las lesiones.
  • Si son muy dolorosas, puede aliviarse con analgésicos simples, hielo (que puede ser de alivio si es aplicado directamente en las lesiones) y cremas usadas con moderación y sólo para el alivio del dolor, ya que pueden demorar el secado.
  • La ropa interior floja, preferentemente de algodón (no de nylon), pueden ayudar a minimizar la molestia y permitir la curación.
  • Para aquellos que experimentan dolor intenso al orinar, el proceso puede ser menos doloroso si se realiza en contacto con un baño frío o tibio. Es aconsejable beber gran cantidad de líquidos, para diluir la orina.
El tratamiento de las recurrencias, cuando aparezcan, debe de iniciarse de forma inmediata.
Tratamiento de las parejas sexuales: si no presentan lesiones deben extremarse las medidas preventivas, evitando las relaciones sexuales mientras existan lesiones o utilizando métodos barrera (preservativos). Si presentan úlceras, se aplicará el mismo tratamiento que a la pareja.

Información para pacientes:

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