viernes, 29 de junio de 2012

Hernia o Protusión discal



Casi todos hemos tenido dolor de espalda en algún momento de nuestra vidas. Este dolor puede variar de leve a severo y puede ser de corta o larga duración. Como quiera que ocurra, el dolor puede dificultar muchas de nuestras actividades diarias. Entre las causas de lumbalgia de larga duración, persistente o recidivante se encuentra la Hernia Discal que aparece en un 4% de los casos (en 4 pacientes de cada 100). 
Es posible que tu médico te haya informado de que tienes una Hernia o una Protusión discal. La intención de esta entrada es explicarte que significa esto, pues uno de los aspectos más importantes del tratamiento de la lumbalgia es dar una información clara y positiva sobre este problema, destacandote que no se debe a ninguna enfermedad grave subyacente, aunque sí molesta. Desaconsejarte el reposo en cama y animarte a que mantengas aquella actividad física que el dolor te permitapermita. He elaborado un material educativo escrito que puede servirte de apoyo (que es una protusión o hernia discal; Dolor Hernia Discal en guía práctica de la salud semFyC) y te indico al final algunas páginas web de interés.

Tomada de Lumbalgia (Low Back Pain)
Nuestra columna está formada por huesos pequeños llamados vértebras, los cuales están ubicados uno encima del otro, los discos intervertebrales están situados entre las vértebras, amortiguándolas manteniéndolas en su lugar. Un disco intervertebral se hernia cuando su centro gelatinoso (núcleo) empuja contra el anillo exterior (anillo fibroso). La protrusión discal consiste en la deformación del anillo exterior por el impacto del núcleo pulposo contra él. Cuando el disco herniado sobresale hacia el conducto vertebral, presiona los sensibles nervios raquídeos y puede causar dolor de espalda o ciática, estos síntomas incluyen:
  • Dolor de espalda que se extiende hacia las nalgas y las piernas, cuando el disco herniado se encuentra en la parte baja de la espalda
  • Dolor en el cuello que se extiende hacia los hombros y la parte superior de los brazos, cuando la hernia se encuentra en la parte superior de la espalda
  • Hormigueo o entumecimiento
  • Espasmos musculares o debilidad
Con tratamiento, la mayoría de las personas se recupera. La recuperación puede tomar mucho tiempo. Los tratamientos incluyen reposo un máximo de 3 días en dolor intenso, manteniendo la actividad física que el dolor permita pero contraindicando el ejercicio físico en las primeras 2- 6 semanas de dolor. Precisandose analgésicos y antiinflamatorios y, algunas veces, cirugía. Perder peso también puede ayudar. En cuanto a este tratamiento farmacológico de la lumbalgia crónica debes tener en cuenta que:
  1. Se recomienda la iniciar el tratamiento con paracetamol como primera elección.
  2. Los Antiinflamatorios no Esteroideos (AINE) son fármacos de segunda elección, y deben utilizarse durante periodos de tiempo cortos y de forma pautada por tu médico. 
  3. En casos de no respuesta a los anteriores, pueden utilizarse y/o asociar opiáceos menores también de manera pautada. 
  4. En estos casos el médico valorará la administración de relajantes musculares, así como el uso de tratamientos  antidepresivos como adyuvantes en quienes hayan fracasado los tratamientos convencionales. 
  5. El uso de la capsaicina podriía considerarse en aquellas personas con dolor lumbar crónico de intensidad moderada a severa que no han respondido a otros tratamientos.
  6. No está justificada la utilización de corticoides sistémicos en el tratamiento del dolor lumbar crónico inespecífico ni la utilización de vitamina B.
En cuanto a los tratamientos manuales, en la lumbalgia crónica: No se puede recomendar el masaje ni la manipulación. Sin embargo existe un número pequeño de pacientes que pueden beneficiarse de esta última realizada por profesionales con amplia experiencia y con formación acreditada.
Los tratamientos físicos, en la lumbalgia crónica: No se puede recomendar ni el calor ni el frío. No se recomienda la tracción en personas con lumbalgia sin ciática. No se recomiendan las fajas lumbares.
Tratamientos invasivos, en la lumbalgia crónica: La acupuntura no está recomendada. No se recomienda la neurorreflexoterapia en la lumbalgia crónica. No se recomiendan ni la proloterapia ni las infiltraciones epidurales, facetarias, en puntos gatillo e intradiscales. Tampoco se recomienda la utilización de las infiltraciones de oxígeno-ozono.
En cuanto al tratamiento quirúrgico, en la lumbalgia crónica por hernia discal: Hay que recordar que la mayoría de los pacientes (80%) con dolor radicular agudo por hernia discal mejoran en 6-12 semanas. Sin embargo, cuando existe acuerdo entre la clínica (distribución del dolor), la exploración física (signos de compresión radicular) y las exploraciones radiológicas de imagen (Resonancia Magnética), la cirugía bien indicada resuelve el dolor en el 90-95% de los casos.

viernes, 15 de junio de 2012

Dishidrosis, eczema


El eczema dishidrótico es una enfermedad de la piel inflamatoria, bastante frecuente que afecta a las manos y a los pies, también se le llama dermatitis eczematosa dishidrótica, eczema paráptico o pómpholix (en este caso si presenta erupciones agudas de grandes bullas). Su principal característica es que aparecen vesículas pequeñas, que aparecen y desaparecen durante un largo tiempo, en palmas, plantas, y caras laterales de los dedos, acompañadas o incluso precedidas picor importante. Su causa es desconocida, sospechándose que interviene nuestro propio sudor sobre una predisposición atópica. El estrés y la sudoración también pueden favorecer los brotes de dishidrosis, más raramente puede aparecer como una reacción a distancia ante presencia de hongos en los pies.
No existe ninguna cura definitiva. El eccema dishidrótico normalmente desaparece sin problemas, pero los síntomas pueden reaparecer posteriormente. El rascado excesivo puede llevar a que se presente una piel irritada y gruesa que es más difícil de tratar y tarda más tiempo en sanar. Suele tener  una evolución cíclica, incluso puede resolverse sin tratamiento, pero cuando parece estar curado puede volver a aparecer. Si esto ocurre y no se resuelve espontáneamente podemos plantear una serie de recomendaciones:
  • Control de los factores desencadenantes: secar bien las manos, la utilización de cremas hidratantes después del lavado y evitar detergentes y jabones puede ayudar a la prevención, siendo la protección con guantes ante exposición a agentes irritantes o el útil el uso frecuente de emolientes tras la exposición al agua procurando una hidratación adecuada de la zona. Dispones de información para evitar los factores desencadenantes aquí, y te recuerdo que la alergia a metales como el níquel puede ser uno de estos factores.
  • Tratamiento sintomático del picor: en caso de estar indicado tu médico de familia puede indicarte el antihistamínico oral más adecuado en tu caso o preparados tópicos como por ejemplo, acetato de aluminio tópico, o permanganato de potasio, o solución de vinagre (una taza de vinagre por cada cuarto de litro de agua, remojar las zonas afectadas durante 15-20 minutos dos veces al día).
  • Tratamiento de la hiperhidrosis: en caso de que la hiperhidrosis (sudoración excesiva) sea el principal factor desencadenante, tu médico de familia te orientará a cual es la mejor opción a tomar, planteandote una valoración por dermatología.  
Cuando el problema persiste a pesar de cambiar el estilo de vida y evitar los factores desencadenantes, existen diversas opciones de tratamiento que has de decidir con tu médico y que incluyen tratamiento con corticoides tópicos u orales, inmunomoduladores tópicos, fototerapia o tratamiento inmunosupresor, pero que siempre te aconsejo no inicies por tu cuenta.

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